21.11.25 – 13.12.25

CURADURÍA
Gabriela Moyano

ESPACIO
Chawpi - Laboratorio de Creación
Quito, Ecuador

INDÓMITO

TEXTO CURATORIAL

Cuando la existencia se vuelve más áspera, aprendemos a distinguir con nitidez aquello que permanece cierto, lo que resiste. La dificultad cataliza el respeto hacia lo sutil. Más dolor implica, paradójicamente, una mayor capacidad de apreciación.

Trae consigo una conciencia aguda de la fragilidad y de la crueldad latente. Quien ha atravesado el dolor se sitúa en esa frontera de descubrimiento. Tras una cirugía en su mano dominante, el artista comenzó a experimentar un dolor crónico permanente. Ese dolor se convirtió en un territorio desconocido que empezó a cartografiar mediante la pintura, revelándose como un espacio donde lo humano y lo animal coinciden. De esa experiencia emergen reflexiones sobre la fragilidad, el cuidado y el rito; la obra se vuelve autobiográfica sin caer en la anécdota.

Aunque la serie está atravesada por referentes históricos, estos operan como herramientas de acceso, como códigos que permiten entrar a los escenarios donde se construyen las imágenes. Las obras —figurativas, tensas, urgentes— confluyen en un estado emocional desprendido de la identidad. Más que perseguir la semejanza, buscan transmitir la vivencia del cuerpo: el dolor como fuerza que despierta instintos animales, como umbral desde el cual se abren preguntas sobre la primitividad. En esos límites, tanto lo racional como lo salvaje poseen el potencial de violentar y de sanar.

INDÓMITO explora ficciones, simbiosis y metamorfosis para habitar el territorio del dolor. Allí, la imagen se convierte en un ente que actúa y ocupa el cuerpo a través de lo simbólico. En ese espacio liminal, lo indómito no es una amenaza, sino una forma de reconocer.

Su práctica parte de la atención y el inventario como un gesto poético, que convierte señales en detonantes de imagen. Trabaja en los intersticios donde colapsan razón e instinto, testimonio e imaginación, revelación y ocultamiento, utilizando estas polaridades para generar puntos de encuentro que construyen nuevos sentidos.

Se nutre de la pintura contemporánea, la atmósfera del teatro, la danza, la secuencialidad del cine y la elasticidad de la animación analógica, como vehículos que permiten generar vínculos y reconfigurar la narrativa. Producir imágenes con movimiento y resonancia.

Gabriela Moyano y Gabriela Piñeiros

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